En qué fijarse al contratar un seguro

Todo el mundo en algún momento de su vida necesita contratar un seguro: de hogar al comprar una casa, de asistencia en viaje al irse de vacaciones, de decesos para que los familiares no tengan que preocuparse de nada ante el fallecimiento del familiar… Ahora bien, hay que tener claros una serie de aspectos en el momento de la contratación. En los últimos años han proliferado los robots buscadores y los comparadores que ofrecen auténticos “chollazos”. Seguros por un precio muy inferior al de mercado que, aunque en un principio parezcan buenas ofertas, acaban siendo una “trampa” en la gran mayoría de casos porque ofrecen coberturas muy limitadas y los límites económicos de protección son extremadamente bajos. 

Coberturas

Lo primero y más importante es fijarse en las coberturas que ofrece el seguro. En Generación Plus nos caracterizamos por ser una compañía aseguradora “como las de antes”. Te hablamos claro desde un primer momento, explicándote cuáles son las coberturas básicas y adicionales, sin letra pequeña. Por lo tanto, partiendo de las coberturas básicas, puedes añadir tantas adicionales como desees, en función de tus necesidades y circunstancias personales. ¿El resultado? Un seguro a tu medida, 100% adaptado a ti. 

En el caso del seguro del coche, la ley obliga a contratar como mínimo un seguro “a terceros”, que cubre los daños materiales y personales a terceros. No te cubre a ti como conductor ni los daños que haya podido sufrir tu vehículo, pero sí al resto de pasajeros. Lo mejor es contratar un seguro “a todo riesgo” con asistencia en carretera para disfrutar de la mayor tranquilidad.

Límite económico de protección

Por supuesto, debes revisar el límite económico de protección en caso de necesitar hacer uso de la cobertura. Esto es muy importante en todos los seguros. Por ejemplo, en el de asistencia sanitaria en el extranjero, no es lo mismo que cojas un resfriado en París que sufras una fractura en una isla remota de Indonesia. 

Exclusión

Y, por último, las exclusiones. No debes dar por hecho que por contratar un determinado seguro vas a tenerlo absolutamente todo cubierto. Por poner un sencillo ejemplo, si eres aficionado a los deportes de invierno y contratas un seguro para deportes de riesgo porque quieres estar protegido a la hora de practicar esquí, no estarás cubierto si sufres un accidente fuera de pista.

O, si contratas un seguro de hogar y hay un incendio, si tienes objetos de valor en la vivienda que no han sido declarados, como joyas u obras de arte, estos objetos no están cubiertos en el apartado “continente”. 

Terminología

A todo ello hay que sumar la importancia de conocer los principales términos que se utilizan en este ámbito. A la hora de contratar un seguro del hogar, debes conocer la diferencia entre contenido y continente. El continente es la propia estructura del inmueble: techos, suelos, instalaciones, paredes… Mientras, el contenido son todos los bienes que hay dentro de la casa, como los muebles, los electrodomésticos o la ropa. 

La responsabilidad civil se refiere a la cobertura del daño personal o material, así como de los perjuicios económicos que tú como asegurado podrías causar a terceras personas. 

El periodo de carencia es el tiempo en el que, aunque la póliza esté en vigor, como asegurador tienes que esperar para poder acceder a una determinada cobertura.

Y, por último, el copago es una pequeña cantidad de dinero adicional que debes pagar cada vez que acudes a una consulta si contratas un seguro médico con esta modalidad.

Esto es todo lo que debes saber sobre los aspectos en los que tienes que fijarte a la hora de contratar un seguro.






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